Mercado inmobiliario: por qué hay récord de ventas pero las obras en construcción quedaron a contramano
El mercado inmobiliario atraviesa una dinámica particular: mientras las escrituras alcanzan niveles históricos, la actividad constructiva muestra señales de enfriamiento. Este desacople entre ventas y obras nuevas define el escenario actual y plantea interrogantes clave hacia 2026.
1. Récord de escrituras impulsado por el crédito
Durante 2025 se firmaron 69.461 escrituras en la Ciudad de Buenos Aires, uno de los mejores registros de los últimos 27 años. El principal motor de este repunte fue el regreso del crédito hipotecario: casi el 20% de las operaciones se concretaron con hipoteca, un porcentaje impensado pocos años atrás.
La mejora en el acceso al financiamiento reactivó la demanda contenida y permitió que muchos compradores vuelvan al mercado formal, especialmente en segmentos de vivienda usada y unidades a estrenar.
2. Precios en recuperación, sin saltos bruscos
Los valores del metro cuadrado mostraron una recuperación sostenida. Tanto las propiedades en pozo como las a estrenar y usadas registraron subas interanuales de entre 5% y 11%.
No se observaron aumentos abruptos, pero sí una recomposición gradual que confirma que el piso del mercado quedó atrás. Este proceso acompaña el mayor nivel de actividad y la mejora en las expectativas, aunque todavía convive con márgenes ajustados para desarrolladores.
3. Se vende el stock existente, pero no despegan las nuevas obras
El mercado está absorbiendo principalmente unidades ya construidas o en etapas avanzadas, mientras que el lanzamiento de nuevos proyectos avanza a un ritmo mucho menor.
Este fenómeno genera un desacople claro: récord de ventas por un lado, menor dinamismo en nuevas obras por el otro. La cautela de los desarrolladores responde a la incertidumbre macroeconómica y a la dificultad de proyectar costos y precios a mediano plazo.
4. Construir ya no es tan rentable
Entre fines de 2023 y el tercer trimestre de 2025, el PBI creció cerca del 2%, pero la construcción cayó un 11%. El aumento de los costos, la presión sobre los márgenes y la fuerte retracción de la obra pública explican buena parte del freno en la actividad.
En este contexto, muchos proyectos dejan de ser atractivos desde el punto de vista financiero, especialmente aquellos que dependen de plazos largos y alto nivel de inversión inicial.
5. El desafío hacia 2026: consolidar el crédito y recuperar previsibilidad
Para que el círculo del mercado inmobiliario se complete, el crédito deberá consolidarse y expandirse. La recuperación de la construcción dependerá de contar con financiamiento estable, reglas claras y mejores condiciones macroeconómicas que permitan planificar a largo plazo.
El desafío hacia 2026 será transformar el actual boom de ventas en un ciclo virtuoso que vuelva a impulsar el desarrollo, la inversión y la generación de nueva oferta.






