CABA sostiene un alto nivel de escrituras, pero el crédito hipotecario pierde protagonismo.

En julio se realizaron 6.051 compraventas en la Ciudad de Buenos Aires. Aunque representan una caída interanual del 9%, fue el mejor mes de 2026 y uno de los mejores julios de las últimas dos décadas. El dato que enciende una señal sobre el futuro es otro: las operaciones con hipoteca cayeron más del 30%.

El mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires continúa mostrando un nivel de actividad elevado, aunque empieza a evidenciar una dinámica diferente a la observada durante 2025.

Durante julio de 2026 se realizaron 6.051 escrituras de compraventa en CABA, según los datos difundidos por el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires.

La cifra representa una caída del 9% interanual frente a las 6.651 operaciones registradas en julio de 2025.

Sin embargo, mirar solamente esa comparación puede llevar a una conclusión equivocada sobre el estado actual del mercado.

Julio fue, de hecho, el mejor mes de 2026, superando en un 1,02% las 5.990 escrituras realizadas durante junio.

Y existe un dato histórico todavía más relevante: los registros de julio de 2025 y julio de 2026 se encuentran entre los más altos para ese mes en muchos años. Para encontrar un julio con mayor cantidad de operaciones hay que remontarse a 2008.

El mercado, por lo tanto, no parece atravesar una contracción significativa. Más bien empieza a mostrar una estabilización después de la fuerte recuperación experimentada durante los últimos años.

Más de 35.000 operaciones en siete meses

Durante los primeros siete meses de 2026 se realizaron en la Ciudad de Buenos Aires 35.528 operaciones de compraventa.

Frente al mismo período de 2025, esto representa una disminución de apenas 1,8%.

El dato resulta particularmente interesante porque muestra que, más allá de las variaciones mensuales, el mercado prácticamente está igualando los elevados niveles de actividad alcanzados el año pasado.

La presidenta del Colegio de Escribanos porteño, Magdalena Tato, sintetizó esta situación al señalar que julio fue el mejor mes del año, con 6.051 escrituras, y que tanto julio de 2025 como julio de 2026 se encuentran claramente entre los mejores registros de muchos años.

Para Tato, esto demuestra la existencia de “un mercado que mantiene una base sólida, muy lejos de los años más difíciles de la última década”.

El valor promedio supera los USD 116.000

Otro indicador interesante aparece al analizar el volumen económico de las operaciones.

Durante julio, el monto total involucrado en las compraventas alcanzó los $1,068 billones, un incremento interanual del 9,37%.

El valor medio por escritura fue de $176,6 millones, equivalente aproximadamente a USD 116.967 al tipo de cambio oficial promedio utilizado para el período.

En pesos, el valor medio aumentó un 20,2% respecto de julio de 2025.

Pero quizá sea más significativo observar lo ocurrido medido en dólares: el monto promedio creció un 1,8% interanual.

Es decir, mientras la cantidad de operaciones parece haber encontrado cierta estabilidad, los valores medios medidos en moneda estadounidense continúan mostrando una recuperación moderada.

El mercado tiene dos velocidades

El principal interrogante aparece cuando se separan las compraventas generales de aquellas realizadas con financiamiento.

Durante julio se formalizaron 959 escrituras con hipoteca en CABA.

Esto representa una caída del 31,2% frente a julio de 2025.

En los primeros siete meses del año se acumularon 5.111 operaciones hipotecarias, con una disminución cercana al 36% interanual.

La diferencia es muy significativa.

Mientras que el mercado total de compraventas cae solamente 1,8% en el acumulado anual, las operaciones hipotecarias retroceden aproximadamente 36%.

Son, efectivamente, dos velocidades completamente diferentes dentro del mismo mercado.

Sólo una de cada siete escrituras utiliza actualmente una hipoteca

Los números permiten dimensionar todavía mejor esta situación.

Si durante los primeros siete meses se realizaron 35.528 compraventas y 5.111 tuvieron hipoteca, aproximadamente el 14,4% de las operaciones estuvo acompañado por financiamiento hipotecario.

En otras palabras:

Aproximadamente una de cada siete escrituras realizadas en CABA durante 2026 contó con una hipoteca.

Esto significa que alrededor del 85,6% restante se realizó sin financiamiento hipotecario registrado.

Naturalmente, esto no implica que todas esas operaciones necesitaran crédito. Existe un volumen importante de compradores con capital propio, inversores, reposiciones de vivienda y operaciones encadenadas.

Pero sí muestra la enorme capacidad de expansión que todavía tiene el financiamiento inmobiliario argentino.

Buenos Aires muestra prácticamente el mismo fenómeno

La situación no es exclusiva de CABA.

Durante julio se registraron 12.177 compraventas en la Provincia de Buenos Aires, frente a 13.334 durante julio de 2025.

También representa una caída interanual del 9%.

Sin embargo, respecto de junio —cuando se habían registrado 10.702 escrituras— la actividad aumentó aproximadamente 14% mensual.

Las hipotecas volvieron a mostrar una dinámica diferente.

En julio se formalizaron 1.450 actos hipotecarios en territorio bonaerense, un 33% menos que durante el mismo mes de 2025, aunque un 18% por encima de junio.

La fotografía es prácticamente idéntica a la porteña:

Las compraventas se mantienen fuertes mientras el crédito hipotecario pierde participación.

CABA + Provincia: más de 18.000 compraventas en un solo mes

Si sumamos los dos mercados inmobiliarios más importantes del país, la dimensión comienza a ser mucho más evidente.

En julio se realizaron:

6.051 escrituras en CABA + 12.177 en Provincia de Buenos Aires = 18.228 compraventas.

Dentro de ese universo se formalizaron:

959 hipotecas en CABA + 1.450 en Provincia = 2.409 actos hipotecarios.

La relación permite comprender la dimensión del fenómeno.

El mercado inmobiliario está funcionando.

Lo que perdió velocidad es uno de sus principales motores potenciales de crecimiento: el financiamiento.

¿Estamos ante un techo o ante un nuevo piso?

Esta probablemente sea la pregunta más interesante que dejan los números de julio.

Una lectura podría señalar que después del extraordinario crecimiento experimentado por el mercado durante 2024 y 2025 estamos comenzando a encontrar un techo.

Pero existe otra interpretación posible.

Tal vez estemos construyendo un nuevo piso.

Que CABA pueda sostener más de 6.000 escrituras mensuales aun cuando las hipotecas caen más de 30% interanual demuestra que existe una demanda inmobiliaria genuina que no depende exclusivamente del crédito bancario.

Si el mercado es capaz de sostener estos niveles con menor impulso hipotecario, la recuperación futura del financiamiento podría agregar una nueva capa de demanda.

Precisamente allí aparece la oportunidad señalada por el Colegio de Escribanos.

Magdalena Tato sostuvo que la brecha entre la actividad general y las hipotecas no debe interpretarse necesariamente como una amenaza, sino como una oportunidad: existe margen real para que el mercado vuelva a crecer cuando el crédito recupere dinamismo.

El próximo salto del mercado inmobiliario será financiero

Durante muchos años, el problema central del mercado inmobiliario argentino fue la falta de operaciones.

Hoy el escenario es diferente.

Tenemos compradores.

Tenemos vendedores.

Tenemos desarrolladores nuevamente lanzando proyectos.

Tenemos precios que comienzan a recuperarse.

Y tenemos niveles de escrituración que se encuentran entre los más elevados de los últimos años.

El gran componente que todavía falta recuperar plenamente es el financiamiento.

Y probablemente allí se encuentre la próxima etapa del ciclo inmobiliario argentino.

No solamente a través del crédito hipotecario bancario tradicional, sino también mediante nuevas herramientas: hipotecas privadas, financiamiento de desarrolladores, esquemas de pago, securitización y modelos P2P capaces de conectar ahorro privado con demanda de capital.

Los 6.051 actos de julio en CABA muestran que el mercado ya tiene una base importante.

Las 959 operaciones hipotecarias muestran, al mismo tiempo, todo el camino que todavía queda por recorrer.

Después de años preguntándonos cuándo volverían las operaciones inmobiliarias, quizá la pregunta para la próxima etapa sea otra:

¿Hasta dónde puede crecer este mercado cuando vuelva a disponer de financiamiento en escala?

Esa puede ser una de las claves del mercado inmobiliario argentino de los próximos años.